Los Murciélagos de Capital Federal futbolistas ciegos nos dieron cátedra de ezfuerzo, humildad y sacrificio, nos enseñaron que a la adversidad la podemos vencer con trabajo y constancia, sobre las 20:00 hs después de la fotos de rigor y los abrazos y besos de despedida emprendimos el retorno a nuestro hogares, los de Dos de Mayo, el de Puerto Piray y los eldoradences con ganas de transmitir la experiencia vivida.
Gracias a la autoridades por colaborar, a los directores por la confianza, a los maestros por su espíritu solidario y fundamentalmente a los chicos del Hogar y a los ciclistas que creamos lazos humanos inborrables.


































